16 de enero



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Con el frío de hoy  no puedo
 dejar de tomar un buen
 café reciénte y humeante, de 
esos que calientan tus manos 
y caldean el alma, 
menudo panorama nos 
predicen para los próximos 
días, bien cierto es que falta hace,
¡¡ que es invierno!!
 y ha de 
comportarse como 
toca, frío, lluvia y nieve
 que es lo que procede
 en está estación..

Hoy salgo a la terraza y 
casi me salen estalactitas,  
madre mía, ne sirvo otro
 tazón calentito de mi 
blebaje favorito, siii otro 
cafelito, aprovechemos que 
mi tensión es baja para darme 
estos regalos que dan 
templanza en mi ser..

Hay días que no se que 
escribir, me pongo y las 
frases salen solas, por recuerdos, 
por situaciones o por la
 última lectura 
que disfrute..

Esta mañana le robe un
 recuerdo al pasado, mención 
de una lectura matutina
que despertó 
esa parte de mi ayer..

¡¡Como se vivía antaño estos meses!!
 Entre leña,
piñas y teas se andaba..

Que gratificante
 recordar un viaje al pueblo 
con mis padres
 y mi hermana para ver
 la nieve.

En mi Valencia querida es poco 
habitual disfrutar de 
su presencia.

Recuerdo el viaje con el 
coche con más frío que en
un iglú, nosotras vestidas 
como si fuéramos 
al polo norte, 
camisetas interiores, leotardos, 
pantalones y la
 dichosa bufanda que 
picaba como mil 
demonios y por supuesto 
a mi madre con la 
 obsesión de taparnos la 
boca y las orejas y nosotras
 bajandola sin cesar, 
menuda tortura..

Cuando ya cruzabamos 
las mil curvas y tropecientos pinos llegábamos a casa de los abuelos, 
que en
 verano era super fresquita
 y agradable, pero en 
está época del año era como estar 
en casa de Papá Noel 
sin renos..

Que fríooo!!!
  Bueno enseguida llegaba
 mi madre
con una mantita, leche 
caliente y nos 
sentaban en la cocina, 
mientras ellos acudian raudos
a por leña, piñas y teas para comenzar
con la calefacción central,  
🤣 
menudo guiri gari formaban
el par de dos, que si las piñas estaban húmedas, que la leña no es de no se que árbol, todo un galimatias
hasta que  lograrán encender
la chimenea,  
menuda chimenea 
era el punto neuralgico de
 la casa, servía de televisión,  
de compañero de tertulias
 y de generador de calor..

Pero lo que mas nos gustaba 
a nosotras
era el muñeco de nieve 
y la batalla de bolas..

_Habia un pero al llegar 
la noche_

El acostarse entre aquellas
sabanas
 de antaño, hilo de verdad, 
¡¡esas q mantienen el frió por
 mucho que pasará mi 
madre el calentador
por la cama!! 

Era desalentador 
pensar en salir de aquella cueva
que nos contruia con
 tanto mimo y amor, 
manta sobre manta y otra
 manta mas, y  
dos pequeñajas encogidas por 
la pirámide de lana y la
 rasca exterior..

Vamos frío de antaño, que 
aunque la casa tenía tabiques  
de los que 
 ni mil lobos soplando
la derribarian, hasta que
 cojia calorcito era estar 
de visita en Laponia..

El abuelo que fué albañil
sabía de frío y de calor
y se apresuró para hacer un 
hogar de robusta construcción..

Que gratificante pinceladas
 de ayer, hoy sigo con
 mi café, 
y ver que dejará 
el día hoy ..
Buenos dias guapurasssssss 

#hermeescribiendoloquepienso✍©️ 📷 Herme, Con esto, y esperando vuestra opiniones, me despido hasta el próximo post. :)

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