20 de febrero 🌞

Pinchar en la foto para escuchar la música 

Al instante de ver esta foto aparece la soñadora que hay dentro

de mí, y me pregunto: ¿habrá algún mensaje dentro de ella?

Qué romanticismo me ronda por la

mente, especialmente cuando

los mensajes de hoy son fríos como el hielo… todo por Internet.

¡Ay, Herme! ¿Se puede ser más novelera?

Retrocedo al pasado, a aquellos paseos con mi amor de

cuatro patitas; esa bolita blanca que se lanzaba al mar como si fuera

una piscina de caramelos y premios. Era tal su emoción y alegría que resultaba contagiosa.

Yo, al llamarlo, solo recibía la misma

respuesta: mi precioso Rocky 🐕 encontraba su parque de

bolas en los paseos por el mar.

Corría al encuentro de las olas y se

lanzaba a morder su cresta, como si le fuera la vida en recoger un pedacito de tarta.

Era algo muy nuestro; compartir aquel alboroto me daba la dopamina

para seguir con una sonrisa serena y dichosa ante lo

vivido con mi pequeño piratilla marino.

Y sí, todo esto solo por ver una foto de una botella en el mar…

Cómo se almacenan las escenas en las habitaciones

de mi cabeza; todas ellas abren

sus puertas con el clic de un recuerdo, de un aroma o de una información.

Me encanta soñar que, tras la botella, llegará un mensaje

que suponga un acto de paz para quien lo reciba.

Porque hacen falta botellas llenas de

positivismo que, con sus mensajes, cambien un

poco el día a día de este mundo.

¡Buenos días, guapurasss!

(Y recordad: ya es viernes 🎉🤣🎉)


#Relatosdemihistoria✍
©️ 📷 la Web Con esto, y esperando 
vuestra opiniones, me despido hasta el próximo post. :)

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