«¿Tampoco estoy tan mal, no?».
Me lo digo frente al espejo mientras peleo con el corrector de ojeras.
Mi mantra: Soy genial y me merezco la genialidad.
Porque, vamos a ver, tengo una "belleza preservada". No soy flor de un día; soy una esencia que aprendió a sobrevivir a cualquier batalla.
El problema es que ahora el "clima" extremo lo tengo dentro.
Culpo a esta menopausia que parece un reality: "¡Sobrevive al sofocón!".
Un minuto soy una mariposa feliz y al siguiente sudo como si corriera la San Silvestre en tacones.
Mis emociones están "intensamente intensas": lloro con un anuncio
o me río sola ufff..
y si no mitad ángel, mitad De Vil."
Qué envidia Doraemon con
sus soluciones en la barriga...
¡yo ahí solo tengo rollitos!
Hormonas en huelga y el
espejo burlón:
—Herme, ¿eso es una arruga
o el código QR de tus experiencias?
A veces me siento como
Lucifer, escupiendo fuego
en cada sofocón.
Pero no me quejo. Mi belleza
ahora vive en la risa sin filtro y en esa tripita que grita: "¡He parido vida, no abdominales!".
Soy una veinteañera reciclada
a la que le llaman señora.
Eso sí, en el gym los resultados van con efecto retardado. Y encima la dieta
me ayuda con la
s bajadas de tensión..
¡¡Qué etapa mas capulla!!
En fin, si me ven fea, es que
mi belleza está en "pausa publicitaria".
Total, de perfil LinkedIn y
con filtro vintage,
¡todas somos divas!
Un aplauso para la menopausia, que
me ha convertido en una obra de arte abstracto.
¡Y eaaa a reírnos del espejo, que él no sabe lo que dice!
_ Sabrá el😉_
Bueno me voy con la canción
a otro lado..
Buenas tardes guapurasssssss
#hermeescribiendoloquepienso✍©️
📷 la Web
Con esto, y esperando vuestra opiniones, me despido hasta el próximo post.
:)

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