El motor que nos mueve

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Con julio comenzamos uno de esos días en los que te levantas y todo te resbala...
 Uno de esos días en los que
 quieres, puedes y, con un par, vas y persigues lo que sea.

(luego ya veremos qué
 narices encuentro).

Y es que desearía que volvieran esas mañanas de café, prisas y moños despeinados que se convierten
 en tardes de risas y cervezas en una
 terraza cualquiera... 

Pero mis deseos para los próximos
 meses son tan pretenciosos, que 
el día en el que el destino llame
 a mi puerta sin avisar y me 
cambie la vida de golpe y para 
bien, le daré un beso 
en los morros 
(así, sin medias tintas).

Hay cierta inquina en que se 
repitan los días grises en mi 
entorno, esos que se empeñan en 
teñir mi mundo mientras yo lo coloreo con más empeño y lo pinto 
con pinceles de colores. 

Porque el chocolate, ese elixir 
de dioses, lo cura todo; y 
el bálsamo celestial del café 
te hace inmune.

Porque me toca abrir puertas 
y ventanas para que entre el 
aire a raudales, aunque sea fuego, que ya buscaré dónde refrescarme. 
Porque voy a quererme 
mucho y más para aumentar
 mis endorfinas, tanto que 
no habrá gigante capaz de superarme.

 Porque tú eres mi inspiración, mi bizcochito, y yo me muero 
porque pongas mi mundo 
patas arriba de risas y alegrías. 

Si no arriesgo no gano, tengo 
poco que perder y mucho 
que aprender. Si el cinco es tu
 número de la suerte, apostaremos
 todo al as de corazones... 

Que los días son cortos, las
 noches pueden ser locas y las 
promesas eternas. 
La música se siente, los momentos se saborean y este amor tan 
nuestro es para siempre. 

No estoy para perder el 
tiempo, ni el tren, ni la
 paciencia por el camino.

 Si dudo me arrepentiré; vivir
 plantándole cara al miedo
 es cosa mía. Soy guerrera, y a
 quien no le guste, que no se acerque. 

Tú propones y yo 
decido. Si no te obligo, no sabrás
 lo que hay detrás de la
 puerta; y si te olvidas 
de vivir, yo andaré cerca 
para soltar un cubo de agua
 sobre ti. 
Nada de lo que un día soñaste 
será un sueño si luchas 
por hacerlo realidad; entonces habrá merecido la pena 
todo el esfuerzo.

Yo seré siempre el viento
 que sutilmente sople tu vela... 
la fuerza del motor que 
impulsa tu viaje.

Ahí andamos: dejamos atrás
 un junio circense y julio será... 
tal vez, el comodín de este 
año de arenas
 movedizas.¡Ufff, qué 
bien me quedé!

¡A los buenos días, guapurasss, y 
feliz comienzo de mes!


#hermeescribiendoloquepienso✍©️ 📷 Herme Con esto, y esperando vuestra opiniones, me despido hasta el próximo post. :)

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