¿¿Para que era que queríamos
ser grandes??
La verdad es que no tengo la
menor idea.
Demasiadas responsabilidades; una
de las peores mentiras que nos
contaron de niños...
"Cuando seas madre comerás huevos".
¡Mentira gorda, gordaaaa!
Cualquiera come huevos.
Que si tienen colesterol, que si
el exceso puede aportar
demasiadas calorías y grasas
saturadas, contribuyendo al aumento de peso y bla, bla, blaaa...
Así que,
¿para qué nos contaron
estas milongas?
Si realmente, cuando era
pequeña, podía comer huevos
fritos con patatas día sí y día
también, y estaba delgada,
guapísima y súper
saludable.
¡Anda! Que si lo llego a
saber, doy buena cuenta
también de la orza de
chorizos de la abuela.
Y ahora que me acuerdo...
Mi abuela, como buena mujer
que experimentó
la Guerra Civil criando a
seis hijos en aquellos tiempos,
y todo ello viviendo en un
pueblo con sus quehaceres en el
campo, en la cocina y yo qué sé más... (¡Menuda señora fue!).
Pues guardaba ciertos tesoros
en unas vasijas de barro, custodiadas
bajo su ojo de halcón.
Allí conservaba, como antaño,
la matanza.
¡Uf, qué delicias realizaba
con aquellos manjares!
Pero especialmente recuerdo
los chorizos y las morcillas que
se escondían entre
trozos de lomo
y...
He de decir que mi primo José
y la que piensa y escribe
nos convertimos, en aquellos
veranos de la adolescencia, en
sumos profesionales del hurto.
Al llegar de madrugada —
él de golfear por los andurriales
y yo de bailarme todos
los pasodobles, rumbas y el "Paquito el Chocolatero" como
final de fiesta—,
llegabas con un hambre de
mil demonios a casa de
la abuela y...
🤭Ya podéis imaginar qué se
puede hacer con una
buena hogaza de pan y
una morcillita de arroz de
las de antaño.
Vamos, ¡de ahí al cielo!
Bueno, a la cama, a soñar que
seguía bailando
"Suspiros de España".
Por lo que...
¡¿para qué narices tenía
yo ganas de ser mayor?!
Bueno, hoy me agrada recordar
qué momentos del pasado
me hacen acercarme a
aquellas diabluras del pueblo.
Tengo muchas más, pero
será en otra ocasión.
Por hoy me despido, que
comienzan las mascletàs y
hay que darles la bienvenida.
Es ley de vida,
lo que tiene evoluciónar,
aunque la inocencia 😍es tan bella...
¡Buenos días, guapurasssssss!
#hermeescribiendoloquepienso✍©️
📷 la Web
Con esto, y esperando vuestra opiniones, me despido hasta el próximo post.
:)


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