22 de febrero

Pinchar la foto para escuchar la música 

¿¿Para que era que queríamos 
ser grandes??

La verdad es que no tengo la 
menor idea. 
Demasiadas responsabilidades; una 
de las peores mentiras que nos 
contaron de niños...

"Cuando seas madre comerás huevos".

 ¡Mentira gorda, gordaaaa! 
Cualquiera come huevos. 
Que si tienen colesterol, que si 
el exceso puede aportar 
demasiadas calorías y grasas 
saturadas, contribuyendo al aumento de peso y bla, bla, blaaa...

Así que, 
¿para qué nos contaron 
estas milongas? 
Si realmente, cuando era
 pequeña, podía comer huevos
 fritos con patatas día sí y día 
también, y estaba delgada, 
guapísima y súper 
saludable.

¡Anda! Que si lo llego a
 saber, doy buena cuenta 
también de la orza de 
chorizos de la abuela. 

Y ahora que me acuerdo...

Pinchar en la foto para escuchar la música 

Mi abuela, como buena mujer
 que experimentó
 la Guerra Civil criando a
 seis hijos en aquellos tiempos, 
y todo ello viviendo en un 
pueblo con sus quehaceres en el 
campo, en la cocina y yo qué sé más... (¡Menuda señora fue!).

Pues guardaba ciertos tesoros
 en unas vasijas de barro, custodiadas 
bajo su ojo de halcón. 
Allí conservaba, como antaño, 
la matanza.
 ¡Uf, qué delicias realizaba 
con aquellos manjares! 
Pero especialmente recuerdo
 los chorizos y las morcillas que 
se escondían entre
 trozos de lomo
 y...

He de decir que mi primo José 
 y la que piensa y escribe
 nos convertimos, en aquellos
 veranos de la adolescencia, en
 sumos profesionales del hurto. 
Al llegar de madrugada —
él de golfear por los andurriales
 y yo de bailarme todos 
los pasodobles, rumbas y el "Paquito el Chocolatero" como 
final de fiesta—, 
llegabas con un hambre de
 mil demonios a casa de
 la abuela y... 
🤭Ya podéis imaginar qué se
 puede hacer con una 
buena hogaza de pan y 
una morcillita de arroz de 
las de antaño. 
Vamos, ¡de ahí al cielo! 
Bueno, a la cama, a soñar que
 seguía bailando 
"Suspiros de España".

Por lo que...
 ¡¿para qué narices tenía 
yo ganas de ser mayor?!

Bueno, hoy me agrada recordar
 qué momentos del pasado 
me hacen acercarme a 
aquellas diabluras del pueblo. 
Tengo muchas más, pero
 será en otra ocasión. 
Por hoy me despido, que 
comienzan las mascletàs y
 hay que darles la bienvenida.

Es ley de vida, 
lo que tiene evoluciónar,
aunque la inocencia 😍es tan bella...

¡Buenos días, guapurasssssss!

#hermeescribiendoloquepienso✍©️ 📷 la Web Con esto, y esperando vuestra opiniones, me despido hasta el próximo post. :)

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