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¡Buenos días en mi día especial! 🎂✨
Hoy me ha dado por viajar
en el tiempo. Me he acordado de aquellos finales de verano regresando de las largas vacaciones en el pueblo.
¡Madre mía, aquello sí que era calor del bueno y no lo de ahora!
Hoy sería motivo de denuncia pasar cuatro horas metidos en un coche sin aire acondicionado, con esos maravillosos asientos de skay pegajoso
que, en cuanto se calentaban, te achicharraban el trasero y hacían que te dejaras la piel a tiras en el asiento cada vez que
intentabas moverte 🤣
El viaje era toda una experiencia
sensorial: las ventanillas
bajadas a tope y mi padre sacando el codo por la suya
mientras fumaba su cigarro de la
marca "Sombra".
Un tabaco que, a pesar de su
nombre, no traía ni una
pizca de frescor al solazo que se estampaba contra los cristales.
Y, sin embargo, íbamos más felices
que unas pascuas. Volvíamos a
casa y, para colmo, el viaje siempre coincidía con el día de mi cumpleaños.
Para mí era el combo
perfecto, un doblete de felicidad: dejaba atrás tres meses de
entorno rural
( vamos veía pinos ya hasta
en las pesadillas )
y sumaba un año más a la cuenta.
¿Qué más se podía pedir?
La parada obligatoria para
el almuerzo era en Cuenca.
Mi padre siempre iba directo
a la tienda de las botas
de vino. Aquello era el Santo Grial de las conversaciones de los mayores.
En las comidas siempre
escuchaba debates intensísimos: que si la bota tenía que ser de
piel de cabra, que si el "pez"
(ese mejunje negro y viscoso
que a mí me daba un asco tremendo)
era obligatorio para tratarla, que si esta mantenía el vino más fresco, que si aquella le daba mejor sabor...
Yo no entendía ni papaaa.
Al final, mi única conclusión
lógica fue que a mi padre le gustaba muchísimo más presumir y hablar de su bota que beberse el contenido
(¡ja, ja, ja!).
Mi querido adicto
al "elixir de vaca" también disfrutaba perdiendo el tiempo en
otros menesteres
( disculpa papi, allí dónde
estés, pero es lo que pensaba
por aquel entonces).
Pero hoy, que es mi día, paso de
ponerme mística con frases
hechas sobre lo que tengo o lo
que recibo a diario.
Hoy mi mejor autorregalo
es darme una vuelta por los recuerdos que me moldearon.
Y el premio gordo, el más
bonito y preciado, es mi familia.
Con eso me quedo.
Tampoco me voy a enrollar
mucho más porque la foto de
cabecera lo dice todo, y
yo, con este "todo", soy
inmensamente feliz.
Va por tod@s mis
personas vitamina🥰
🎊🎊
Me siento plena a
mis 60 primaveras y hoy
voy a disfrutar de estrenar
este nuevo número.
Así que, cada vez que me
den ganas de quejarme por el
calor pegajoso que hace
estos días, miraré esa
foto, repasaré mis recuerdos y, oye, mágicamente me sentiré un poco más fresquita.
Gracias infinitas a los que
estuvieron, gracias de corazón
a los que están, y un brindis
por todos los que se apunten
a compartir mis
locuras futuras.
¡Ole por mis 60! 🎊🥂🎉
🎂
#hermeescribiendoloquepienso✍©️
📷 Archivo Familiar Herme
Con esto, y esperando vuestra
opiniones, me despido hasta el próximo post.
:)


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